Sostenibilidad – Productos reutilizables
Un problema que ningún fabricante quiere resolver
Cada año se desechan más de 350 millones de pelotas de tenis y pádel. La gran mayoría se tiran después de una o pocas horas de juego, porque pierden su presión interna rápidamente.
La cantidad de pelotas desechadas crece a un ritmo acelerado, y eso no es ni siquiera lo peor. De todas las pelotas que se tiran, solo el 2 % se recicla. El resto de estos residuos tóxicos acaba en vertederos o en nuestros océanos. Las pelotas que llegan a la naturaleza tardan 400 años en degradarse. Esto convierte al tenis y al pádel en dos de los deportes más contaminantes y caros.
Desechar un bote de pelotas de tenis fabricadas con microplásticos tóxicos cada dos semanas es sencillamente perjudicial para todo y para todos, excepto para los grandes fabricantes, que carecen de incentivos reales para cambiar la situación. Más bien al contrario: cuanto menos duraderas son las pelotas, más a menudo las compran los jugadores y más dinero ganan los fabricantes.
Es hora de cambiar
Es hora de romper el ciclo del consumo excesivo de pelotas. La solución es sencilla: hacer que las pelotas sean jugables durante más tiempo, tal como ya se ha logrado en casi todos los demás deportes.
Lo positivo es que se trata de un problema relativamente fácil de resolver. Basta con almacenar las pelotas de tenis y pádel a la presión perfecta entre partidos para que se mantengan en juego durante muchas, muchas horas. Nuestra misión es perfeccionar y mejorar este método probado mediante la innovación, y convertir nuestro producto en un imprescindible en la bolsa de deporte de cada jugador habitual.
Reduciendo el consumo y los residuos de pelotas, también aspiramos a hacer del tenis y el pádel deportes sostenibles en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 12 y 13 de la ONU, paso a paso. ¡Esperamos contar con tu apoyo en este camino!